jueves, 31 de enero de 2008

GUERRA DEL PELOPONESO




ASPECTOS GENERALES

FECHA
431-404 a.C.

LUGAR
Grecia continental, Asia Menor, Sicilia

RESULTADO
Victoria espartana

CAMBIOS TERRITORIALES
Disolución de la Liga de Delos

BELIGERANTES
Liga de Delos comandada por Atenas
Liga del Peloponeso comandada por Esparta

COMANDANTES
Atenas: Pericles, Cleón, Nicias, Alcibiades
Esparta: Arquidemo II, Brásidas, Lisandro, Alcibiades


Tebas, aliada de Esparta, atacó Platea, aliada de Atenas. El conflicto real es entre Atenas, que con su flota dominaba el mar, y Esparta, que dominaba con su falange el campo de batalla en tierra, por el dominio total sobre la península griega y sus colonias.Una peste debilitó a Atenas, muriendo el propio Pericles y parte importante de la población en el 429 a.C, lo que aprovecharon los espartanos para arrasar las tierras del Ática, aunque no pudieron tomar Atenas.

En el 424 a.C. el espartano Brásidas toma la ciudad de Anfípolis, que dominaba en Tracia, al norte de la península, la ruta terrestre desde Grecia hasta las colonias en la costa de la actual Turquía. Atenas envía un ejército bajo el mando de Cleón para liberar Anfípolis y es derrotado ante la ciudad, muriendo Cleón y Brásidas. Atenas se ve obligada así a firmar una paz en el 421 a.C. que, teóricamente, preveía la restitución de los territorios conquistados por ambos bandos, pero en la práctica los aliados de Esparta se negaron a la restitución.

Atenas intentó atraerse a las colonias griegas en el Mediterráneo occidental y envió en el 415 a.C. una flota y un ejército a Sicilia para obligar a Siracusa, aliada de Esparta, a frenar sus aspiraciones sobre Segesta, aliada de Atenas.La flota y el ejército fueron destruidos totalmente en el 413 a.C. y Esparta volvió a atacar el Ática, ocupando Decelia.

Comenzaron las defecciones en la liga ateniense y las colonias del Egeo se emanciparon de Atenas. Persia vio bien la pérdida del poder de Atenas, que había ocupado varias ciudades persas en Anatolia años antes y empezó a ayudar con dinero a la Liga del Peloponeso para contratar mercenarios y comprar suministros. Atenas vio perdido el abastecimiento de alimentos desde las colonias del Egeo y Egipto. Un grupo de la oligarquía ateniense conocido por los Cuatrocientos, apoyados por Esparta, aprovechó para tomar el poder en el 411 a.C.

Alcibíades, un estratega expulsado de Atenas años antes, durante los incidentes en las colonias del Mediterráneo occidental, se proclamó defensor de la democracia ateniense, se hizo con el control de la flota ateniense en la isla de Samos y derrotó a dos flotas espartanas, reconquistando varias colonias y restableciendo el comercio del Egeo con Atenas, en la que entró triunfalmente, restableciendo la democracia, en el 407 a.C.

Pero Atenas, que estaba agotada por la guerra, volvió a ser derrotada en tierra y su flota totalmente destruida en la batalla de Egospótamos en el 405 a.C. Esparta sitió Atenas y en el 404 a.C. la ciudad capituló.

Esparta impuso en todas las ciudades de la Liga de Delos el gobierno oligárquico y eliminó la democracia. En Atenas se impone el "gobierno de los Treinta Tiranos", pero pronto se hicieron insoportables, ya que confiscaban bienes de los atenienses más ricos y mataban a todo hombre culto que surgiera. En Tebas, un grupo de atenienses refugiados fueron a liberar su ciudad de los treinta tiranos, liderados por Trasíbulo y expulsaron a los tiranos, restableciendo el antiguo gobierno demócrata.

CAUSAS DE LA GUERRA

Existen diversas causas por las cuales se dio esta guerra y Tucídides es uno de los primeros en tratarlas.

1. Dualismo entre Esparta y Atenas.
Entre las causas de la guerra del Peloponeso figura indudablemente el dualismo entre Esparta y Atenas. La manera en que las dos grandes potencias de Grecia ejercieron la hegemonía era diferente. En efecto, mientras Atenas mantuvo a la conferencia de Delos bajo su estricta dependencia, Esparta, en cambio, dejó a los miembros de la Liga del Peloponeso una amplia libertad interna.

2. Democracia.
También los peloponesios consideraban como amenaza el hecho de que la idea democrática, partiendo de Atenas, irradiara una fuerza de propaganda cada vez mayor, a la que incluso los estados peloponesios sólo lograban sustraerse con dificultad.

3. Oposición entre Atenas y Corinto en el mar Adriático y en el mar Egeo.
Es fundamental la oposición irreductible entre Atenas y Corinto, la reina del istmo, cuyos intereses chocaron en dos lugares: en el mar Adriático, y en Potidea, en la Calcídica.Corinto debió ver la expansión del comercio occidental ateniense con preocupación, y hubo de celebrar con alivio el hecho de la colonia de Turios rompiera los lazos que la ligaban a Atenas y se aliara con la colonia espartana de Tarento.La ocasión de la guerra la proporcionaron ciertas dificultades que habían surgido entre Corinto y sus colonias en el Adriático. Hay que saber que desde la época de los tiranos Corinto había creado un extenso imperio colonial.


En la colonia corintia y corcirense de Epidamno se había llegado a disensiones internas, y los demócratas pidieron la ayuda de Corinto, que ocupó Epidamno con una guarnición (435 a.C.). Sin embargo los oligarcas no se dieron por vencidos y consiguieron el apoyo de la isla de Corcira, cuya flota asedió Epidamno. Corinto con cierto número de ciudades aliadas, se enfrentó a los corcirenses por mar, pero el enfrentamiento terminó con la derrota de Corinto frente al promontorio de Leucimna (en Corcira). El mismo día firmó Epidamno una capitulación con Corcira.

Con todo, este éxito de Corcira no lograba disimular el hecho de que, a causa de las fuerzas superiores de Corinto, la situación de la isla seguía siendo muy difícil.Por consiguiente, los corcirenses establecieron relaciones con Atenas, llegándose a la formación de una llamada epimachia (alianza defensiva). En ésta se comprometía Atenas a una ayuda parcial.

En efecto, si querían respetarse las estipulaciones de la paz de los treinta años, del 446-445 a.C., habría sido imposible para los atenienses concertar con Corcira una verdadera alianza ofensiva y defensiva. Según la concepción griega, en cambio, estaba perfectamente permitido ayudar a un tercero sin tener en cuenta los tratados existentes y sin encontrarse en estado de guerra, por ello, con los firmantes originales de éstos. Los atenienses procedieron, pues, con mucha cautela y evitaron enojar a los peloponesios.

A continuación, Atenas envió a Corcira sólo una pequeña escuadra de diez naves. Es obvio que esta ayuda apenas alteraba la posición de las fuerzas, pero revelaba que Atenas estaba dispuesta a cumplir su tratado con los corcirenses. Junto a las islas Síbota estaban enfrentadas las flotas de los corintios y los corcirenses, los primeros de los cuales tenían superioridad numérica (150 barcos contra 110). Cuando estaban a punto de conseguir la victoria en la batalla naval (batalla de Síbota), intervinieron los atenienses, reforzados entre tanto hasta 30 naves, y arrebataron a los corintios un triunfo que creían tener ya en las manos (433 a.C.).No ha de considerarse casual que en el invierno siguiente (433-432 a.C.), Atenas renovara sus anteriores tratados con Regio y Leontino.

Igual que en el Adriático, también chocaban los intereses atenienses y corintios en el norte del mar Egeo. La ciudad de Potidea, fundación del tirano Periandro de Corinto, era miembro de la confederación de Delos, pero había mantenido siempre las relaciones con su metrópolis, y Corinto seguía mandando a su magistrado supremo, el epidamiurgo.

Atenas comenzó a desconfiar y pidió a Potidea que derribara la muralla de la ciudad del lado del mar y que en adelante no siguiera aceptando los epidamiurgos corintios.

Potidea halló apoyo en el rey de los antiguos macedonios, Pérdicas II y, después que se hubo asegurado el concurso de Esparta, proclamó, juntamente con una serie de comunidades tracias y calcídicas, su retirada de la confederación de Delos (432 a.C.). Los corintios enviaron a Potidea una fuerza auxiliar, mientras los atenienses empezaban a sitiar la ciudad por tierra y mar.

El responsable de la política atenienses era Pericles, y no es casual que justo antes del inicio de la guerra se iniciara una serie de procesos contra sus partidarios, incluida Aspasia. Dejando de lado el hecho de que el inicio en el tiempo de estas acusaciones (procesos contra Anaxágoras y contra Fidias) no consta con seguridad la absolución de Aspasia, a quien se había acusado de impiedad y lenocinio, muestra con todo, que la posición de Pericles se mantenía incólume. Estos hechos no tuvieron, pues, repercusión alguna sobre la política exterior.

La situación es distinta en lo que se refiere la llamado psephisma («decreto») o Decreto Megarense, solicitado por Pericles en 432 adC, que decretó sobre la ciudad de Megara en el istmo de Corinto, un severo bloqueo mercantil y le cerró por completo el acceso a los mercados de Atenas y de sus aliados de la confederación de Delos. Se utilizaron como justificación algunos incidentes fronterizos, cuya importancia fue muy exagerada por Pericles. Detrás de este agresivo procedimiento contra Megara se hallaba el resentimiento de Atenas contra la ciudad vecina, cuyos caminos se habían separado de ella en el 446-445 a.C. y había vuelto a ser, desde entonces, un miembro activo de la Liga del Peloponeso.

Fue Corinto la que ahora empujó a la guerra. A solicitud de los corintios y los megarenses decretó la apella, la asamblea de los ciudadanos espartanos de pleno derecho, que Atenas había violado los tratados de la paz de treinta años. También el congreso de los miembros de la Liga del Peloponeso se decidió por una gran mayoría en favor de la guerra (432 a.C.).

Por lo demás, también Delfos se puso del lado de los peloponesios: no sólo animó a los espartanos a la guerra, sino que incluso les dejó entrever con seguridad la victoria y el concurso del dios Apolo.

Con todo, la guerra sólo estalló en la primavera siguiente (431 a.C.). El tiempo intermedio fue aprovechado por ambos lados, pero especialmente por los espartanos, para efectuar negociaciones: éstas tenían por objeto demostrar la culpabilidad del adversario. Por lo demás dichas negociaciones constituyen un ejemplo categórico del hecho de que ya entonces se tenía en cuenta en Grecia la opinión pública internacional. En la que dio como resultado, que los espartanos liberaran a las otras poli, del aprovechamiento de Atenas sobre ellos por tener el poder del Tratado de Delos.

PRELIMINARES DE LA GUERRA

La primera exigencia de Esparta consistió en pedir la expulsión de los descendientes de los individuos que habían participado en el asesinato sacrílego de Cilón. Con esto se apuntaba en primer lugar a Pericles, pues descendía por línea materna de los Alcmeónidas, quienes en su día habían atraído sobre sí, por violación del derecho de asilo, la maldición. Atenas presentó contrademandas: pidió a los espartanos que eliminaran la maldición que pesaba sobre ellos por la matanza de hilotas que había tenido lugar en el santuario de Poseidón de Tenaro y a causa de la muerte de Pausanias en el templo de Atenea Calcieco.

A estas peticiones de carácter religioso no tardaron en seguir las de carácter político. Así, por ejemplo, pidieron los lacedemonios que Atenas suspendiera el ataque contra Potidea, devolviera la libertad a Egina, anulara el decreto contra Megara y garantizara la autonomía de los griegos.

A continuación, según Tucídides (II, 40) declaró a los lacedemonios como agresores y violadores de la paz, pues vulneraban las estipulaciones del tratado del 446-445 a.C., según las cuales, en caso de divergencia, había que recurrir al arbitraje.

Pericles no quiso la guerra, pero tampoco se arredró ante ella cuando se vio claramente que la paz sólo podía mantenerse al precio de la humillación de Atenas. El culpable fue Corinto que arrastró consigo a los lacedemonios, que se resistían, y encendió así la antorcha de una guerra que había de iniciar la decadencia político-militar del helenismo.

Lo que estaba en juego en esta guerra era:

- Para Atenas el predominio en el Egeo, la hegemonía sobre la confederación de Delos y una continuada expansión de su economía y su comercio.

- Esparta y los peloponesios afirmaban, por su parte, que desenvainaban la espada por la libertad de los mares y por la autonomía de las polis griegas, que se habrían visto restringidas por los abusos de Atenas.


DESARROLLO DE LA GUERRA DEL PELOPONESO

A continuación mencionaremos el desarrollo de los acontecimientos que ocurrieron durante la guerra del Peloponeso:

431 a.C. - Invasión del Ática por los espartanos

430 a.C. - Peste en Atenas

429 a.C. - Ataques a Platea y Salamina por los espartanos- Batalla de Naupacto (victoria ateniense).

425 a.C. - Batalla de Pilos (victoria ateniense)- Batalla de Esfacteria (victoria ateniense)- Ataque de Corinto por los atenienses

424 a.C. - Batalla de Delio (entre atenienses y beocios, con victoria para los beocios)-Toma de Anfípolis por Esparta

422 a.C. -Batalla de Anfípolis (victoria espartana)

421 a.C. -Paz de Nicias

417 a.C. -Ruptura de la paz de Nicias

416 a.C. -Expedición de los atenienses contra Melos

415 a.C. -Invasión de Sicilia por Atenas-Primera batalla de Siracusa (victoria parcial ateniense)

413 a.C. -Segunda batalla de Siracusa (derrota ateniense)

412 a.C. -Alianza entre Persia y Esparta

411 a.C. -Luchas políticas internas en Atenas: gobierno de los Cuatrocientos

410 a.C. -Batalla de Abidos (victoria ateniense)-Batalla de Cícico (victoria ateniense)

406 a.C. -Batalla de Notio (victoria espartana)

405 a.C. -Batalla de Egospótamos (victoria espartana)

404 a.C. -Rendición de Atenas

1 comentario:

Hidan Vega dijo...

Gracias por la información VIVA LA HISTORIA!!!!! Que te lluevan bendiciones en tu Oráculo